Años después de que la seguridad WiFi haya dejado de considerarse crítica, un estudio ha revelado que una cuarta parte de los puntos de acceso siguen estando abiertos y son inseguros.
Pero lo que es aún peor, grandes cantidades de gente se conectan a puntos de acceso abiertos en los centros de las ciudades, poniéndose en riesgo a un más que probable robo de datos.
El primer aspecto preocupante de este estudio realizado por la firma financiera CPP es el tamaño de la muestra, pues ha tomado cerca de 40.000 puntos de acceso en Londres, Edimburgo, Birmingham, Cardiff, Manchester y Bristol.
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